Saltar al contenido principal
Relatos17 de Junio, 2026

Memorias

Algo ha cambiado, completamente.

Quedan algunos vestigios de quien fui

Lo supe el otro día que lloré, ahogada de nuevo en angustia

Sábado profundamente doloroso.

Lo paradójico es que creí que ya no era ese tipo de persona, pero también extrañaba serlo

Cuando me vi llorando frente al espejo, mientras mi pecho se sumía por una presión ya conocida, no sabía en quién sostenerme, y mi instinto desesperado me hacía arañar las sábanas

Pero otra parte de mí se sentía viva de nuevo.

Por simple curiosidad quisiera saber el momento exacto de metamorfosis

Pero no se ubica en un tiempo común. Es un tiempo al que no puedo acceder

Solo puedo ubicar algunas imágenes

Y desde la otra orilla observo

Me despierto a la madrugada con Julio Jaramillo de fondo y el corazón vacío; en la boca se desprende un amargo dulzor.

Acostada sobre la noche más oscura, las palabras, como montadas en un caballo desbocado, dejan su rastro en un audio de celular. Necesito sentir que alguien puede entenderme.

Me digo cosas como:

“¿Cómo voy a caminar ahora?”

Y también:

“Estás lista para hacerlo sola, Ro. Yo sé que podés”

Y un llanto que no cesa.

Estoy sentada. Frente a mí están mis sobrinos que tratan de hacerme reír

No lo consigo

No quiero que me vean así, pero no consigo sonreír

Sé que mis ojos alojan desasosiego y mi piel endurecida y seca

No quiero que me vean así

Pero tampoco quieren irse

Estoy caminando por el Puente de la Mujer y, como una novela cualquiera, arrojo su foto al vacío, frente a la fragata que tan familiar le es.

Estoy en el colectivo Aprovecho el ruido de su velocidad y el tránsito para gritar por la ventana abierta.

No puedo dejar de llorar.

Estoy temblando, con el celular en las manos, escribiéndole a mi único gran amor

Le digo que me quiero morir, que me voy a morir.

Ella, como siempre, está ahí para sostenerme. No deja de escribirme

Noto que intenta distraerme para que logre llegar viva al hospital...

Así pasó.

Así fue.

En algún momento de esa historia me dormí y desperté en otro cuerpo que, todavía me asombraba.

Todavía me da miedo.